El Algoritmo y la Nueva Analfabetización Digital
🌐
El Algoritmo y la Nueva Analfabetización Digital
Columna de Opinion Ricardo Vásquez Silva

Durante años, desde Transanalytics Data, he trabajado con modelos de Inteligencia Artificial, Machine Learning y análisis de datos. He visto desde adentro cómo los algoritmos se construyen, cómo aprenden, cómo predicen… y sobre todo, cómo nos moldean.
Y debo decirlo con toda claridad: el algoritmo de las redes sociales no está diseñado para informar, está diseñado para mantenerte anestesiado.
No te muestra lo que necesitas saber, te muestra lo que te acomoda. No busca ampliar tu visión, sino reforzar tus sesgos.
Esto no es teoría académica. Es la práctica cruda.
Miremos el escenario político. No importa si es la carrera presidencial en Chile o la votación en Argentina. El mecanismo es el mismo. El algoritmo no te muestra al candidato con las mejores propuestas; te muestra el contenido que genera la reacción más visceral. El outrage. La indignación.
¿Y qué potencia esto? Los BOTS. Ejércitos de cuentas falsas que no buscan debatir, sino fabricar un "consenso artificial". Te hacen creer que "todos" piensan como tú, o que "el otro lado" es monolíticamente estúpido o malvado. Crean trincheras digitales y te meten en ellas.
Lo hacen con precisión quirúrgica: cada “like”, cada segundo que te detienes en un vídeo, cada microexpresión que tu cámara registra… todo alimenta un modelo cuyo único propósito es mantenerte dentro del loop.
Ese loop no requiere pensamiento. Solo reacción.
Un scroll más, un estímulo más, una microdopamina más.
Y mientras tanto, la capacidad crítica, la lectura, la profundidad —los pilares del pensamiento racional— quedan confinados a una minoría: una élite cognitiva que aún resiste al ruido del algoritmo.
¿Casualidad? No. Estructura de negocio.
El modelo funciona porque te quiere entretenido, no consciente. Quiere tu atención, no tu criterio. Quiere que reacciones, no que analices. Porque un usuario que piensa demasiado, consume menos.
El resultado es la polarización tóxica que vemos a diario. La gente ya no discute sobre proyectos de país; discute sobre el meme del candidato, sobre la frase sacada de contexto, sobre la última promesa populista imposible de verificar.
La gente se pelea y se polariza por temas irrelevantes, sin la más mínima pausa para dudar o aplicar crítica a la fuente. ¿Por qué? Porque el algoritmo ya eligió por ellos. Les sirvió la indignación del día.
Esto es analfabetismo tecnológico en su máxima expresión. Creemos que "sabemos usar" la tecnología porque hacemos scroll, pero no entendemos cómo funciona el algoritmo que nos alimenta.
Lo que te muestra tu feed no es la verdad. Es solo el reflejo exacto de lo que tú quieres ver. Es tu propia burbuja, curada para que nunca te sientas incómodo, para que nunca dudes.
Nos hemos convertido en consumidores de “bits vacíos”: micro-informaciones que saturan el cerebro pero vacían la mente.
El algoritmo no te censura: simplemente te adormece.
Desde Transanalytics Data, no observamos esto con romanticismo, sino con datos. Hemos analizado cómo los sistemas de recomendación priorizan contenido de baja carga cognitiva y alta tasa de retención. En lenguaje técnico, lo que optimiza el engagement. En lenguaje humano, lo que te hace pensar menos.
Por eso insisto: El desafío no es que la IA piense más rápido que nosotros. El desafío es que nosotros, anestesiados por el scroll, dejemos de pensar del todo.
La única forma de romper el ciclo es la reeducación digital activa. Es introducir fricción cognitiva: leer lo que te incomoda, seguir a quien piensa distinto, verificar la fuente antes de reaccionar.
El pensamiento crítico, hoy más que nunca, es un acto de resistencia.
Y si el algoritmo te acomoda, es porque ya te ha leído mejor que tú mismo.
Compartir
TransanalyticsData









